LA PELOTA Y LAS MENTIRAS

Por David Braverman

Sin sorpresas ha finalizado la primera mitad de la campaña en la Liga Mexicana con los equipos colocados en el standing tal y como se esperaba, con un importante incremento de jonrones gracias a la nueva pelota, como se esperaba, con la molestia de cada vez más directivos por lo poco que en el tema beisbol se está haciendo en la liga, como se esperaba, así como con el casi nulo cumplimiento de las promesas de mercadotecnia que les hicieron desde diciembre pasado, además de las infladas cifras de asistencia a los estadios, como se esperaba. Y claro, a todo esto súmele la serie de mentiras que se han dicho en tono a Mr. Franklin y su pelota voladora. Como se esperaba.

Afirmar que la temporada de la “nueva lmb” se ha tornado más emocionante por la gran cantidad de jonrones y carreras en la mayoría de los juegos es un total disparate, un comentario que solamente se le puede ocurrir a un analfabeta beisbolero que poco conoce de este deporte, que evade preguntas en las muy contadas ocasiones que da la cara ante los medios y que hace hasta lo imposible por evitar hablar de beisbol.

Este fin de semana en el marco del juego de estrellas que tendrá lugar en el Estadio AHH habrá también asamblea y estaremos pendientes de si finalmente muchos directivos se animan a poner abiertamente en la mesa la serie de inconformidades que han expresado, a veces en secreto, sobre lo que está pasando en la liga. La pelota, su calidad y la mala distribución de la misma, el calendario de juegos que favorece a unos y “mata” a otros, la autorización de transmisiones por televisión pasando por encima de los acuerdos que algunos clubes tienen en su ciudad, la ausencia de anunciantes prometidos, los acuerdos de asamblea que son previamente decididos por dos o tres miembros del consejo, el extraño complot para no autorizar en la asamblea al propietario de los Generales de Durango, vaya, un descuido total de la operación beisbolera a cambio de verborrea mercadológica.

Los directivos deberían de cuestionar también la escasa comercialización del juego de estrellas, la cifra exacta de derechos que dice haberle vendido a estaciones de radio y canales de TV y el alto costo que le está significando a la directiva de Diablos Rojos realizarlo para que un personaje se pare el cuello ante sus invitados especiales y “celebridades”. Hotel cinco estrellas para todo el contingente invitado, camionetas de lujo para trasladar al gabinete de la “nueva lmb” y claro, con acceso al estacionamiento del estadio que por cierto no tendrán la mayoría de los aficionados que asistan al juego.

En esta asamblea los presidentes deberían de poner, de una vez por todas, orden en un circuito que cada vez está más desordenado. Hablar con desconocimiento ha llevado a su presidente a mentir. Y es que una pelota de beisbol no es como un balón de futbol, un umpire no puede vestirse como árbitro de futbol, el beisbol tiene su lenguaje y no es el del futbol. Pero en cualquier deporte mentir es simplemente mentir y en la “nueva lmb” algunas narices están creciendo más que las de Pinocho, bueno, con el perdón del muñeco porque ese sí que es muy simpático.

De visita en Monclova a fines del mes pasado, el presidente de la “nueva lmb” declaró en una rueda de prensa y en una entrevista durante la transmisión del juego Tigres-Monclova, que debido a la cantidad de jonrones y carrerajes altos, Franklin modificaría su pelota y para junio la liga estaría jugando con una de diferente compresión. La nota apareció publicada en los periódicos locales y en algunos de otras ciudades.

Durante la transmisión del partido entre Monclova y Tigres, a eso de las 21:00 horas, Salinas fue entrevistado y dio esa información.
La pelota Franklin entra por primera vez a la Liga Mexicana luego de varios años con la Rawlings. No se conoce otra liga profesional de categoría doble A o triple A que use esta marca”.

Lo que siguió días después fue una enérgica reacción desde Boston en donde directivos de Franklin se molestaron y lo manifestaron directamente a la flamante oficina de la LMB vía su representante en México. Al parecer los fabricantes de esta pelota exigieron a la liga una aclaración y es por eso que hace unos días el mismo presidente cambió su discurso tratando de “limpiar” la mentira declarada en Monclova, en el mismísimo territorio del presidente del consejo de la LMB.

El periódico el Universal publicó el 3 de junio una nota al respecto en donde informaba: “El presidente de la LMB anunció que la pelota Franklin que se implementó para esta temporada no se cambiará y será hasta el final de la campaña cuando se haga un análisis de la productividad de esta, lo cual contradice lo que dijo durante una entrevista en Monclova, cuando aseveró que la pelota sufriría modificaciones en junio. Declaró que las redes sociales no producen información, hay que ser claros, tenemos 2.7 jonrones por juego contra 1.8 del año pasado, es decir, 1 jonrón más por juego, declaró”. Claro, 1 más por juego, son 8 más al día, 48 más a la semana y muchos más al mes y en la temporada, pero esas cuentas el mencionado ya no las hizo. Y por cierto, las redes sociales tampoco dan jonrones.

Así que, en medio de mentiras y mucha verborrea, llega la mitad de la temporada que se salva gracias al esfuerzo que por separado han hecho algunos equipos, aunque otros nuevamente se han quedado en el camino con sus bajos presupuestos de gobiernos locales y escasas asistencias a sus estadios. Pero como se dice en el lenguaje de la “mercadotecnia barata” y mire que para eso tenemos verdaderos “maestros y sus ayudantes”, se está trabajando en la sinergia con nuevos anunciantes y socios comerciales que están interesados en la nueva fisonomía del beisbol y la mejor liga de aquí a Marte pasando por la Luna, porque bla bla bla bla !!!.

Hasta la próxima.

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Fuente: purobeisbol

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